Cerramientos

En Almacenes Jartín encontrarás todo tipo de cerramientos: mallas, vallas, alambres y accesorios para delimitar y proteger explotaciones rurales. Diseñados para bovino, ovino, caprino, equino, porcino y avícola, estos cerramientos garantizan contención segura, protección de cultivos y señalización duradera.

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Tipos de cerramientos en Almacenes Jartin.

En la sección de cerramientos ganaderos de Almacenes Jartín se reúnen soluciones pensadas para durar y trabajar al aire libre. El objetivo es contener, proteger y ordenar la finca con el mínimo mantenimiento.

  • Malla ganadera: es versátil y resistente. Se usa para bovino, ovino, caprino y equino. Sus huecos y alturas ayudan a ajustar el nivel de contención según la especie y el tipo de terreno.

  • Valla ganadera: pensada para perímetros principales, divisiones internas y pasillos de manejo. Aporta rigidez y un cierre limpio, ideal cuando se necesita un límite claro y visible.

  • Alambres (liso, de espino o para pastor): sirven para refuerzo, líneas superiores y soluciones de contención rápida. Se combinan con tensores y grapas para un montaje firme.

  • Postes y anclajes: madera tratada o metal para soportar mallas y vallas. Son clave para la estabilidad, sobre todo en esquinas, cambios de nivel o portones.

  • Puertas y cancelas: permiten el paso de maquinaria y animales sin perder seguridad. Deben ir acordes a la altura y al tipo de valla.

  • Accesorios de montaje: tensores, grapas, bridas y aisladores (cuando se usa pastor). Aseguran que el sistema quede bien fijado y fácil de mantener.

Utilidad real del cerramiento (y cómo acertar)

Un buen cerramiento evita fugas, daños en cultivos y accidentes. Para elegir sin fallar, conviene seguir tres pasos sencillos:

  1. Definir la especie y su comportamiento.

    • Bovino y equino: necesitan altura y robustez.

    • Ovino y caprino: requieren luz de malla más cerrada para evitar escapes.

    • Zonas de cultivo: interesa una barrera clara que también disuada entradas no deseadas.

  2. Analizar el terreno y el clima.

    • Si hay pendientes, barro o viento, se recomienda refuerzo en postes de esquina y un buen tensado.

    • En costa o zonas húmedas, conviene priorizar materiales con tratamiento anticorrosión.

  3. Elegir el nivel de mantenimiento.

    • Para grandes distancias, la malla ganadera es práctica y económica.

    • En accesos o áreas de manejo intensivo, la valla ganadera ofrece orden y resistencia.

    • Los alambres con pastor pueden apoyar la contención en tramos estratégicos.